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viernes, septiembre 29, 2017

Composición de una lágrima


(Poema científico)

Al analizar una lágrima
y una gota de mar,
el del laboratorio no sabría cuál era cuál.

(Una lágrima se compone de agua y sal,
de agua y sal igual se compone una gota de mar.)

Pero encima están las enzimas
— azúcar, proteínas —
 ambas exterminan la enfermedad.
Claro que, si hay mucha enzima encima, malo.

También en gran cantidad,
muchas gotas de mar te ahogan,
muchas lágrimas de amor te ahogan.

Sigo — y que el lector no se asombre —,
analizando la lágrima se sabe
si es de mujer u hombre.
Y es a lo que iba,
y es por eso,
que hasta en el dolor
se manifiesta el sexo.

Gloria Fuertes

Gloria Fuertes

miércoles, marzo 15, 2017

Cuando muera




Cuando muera,
no te eches a llorar,
échate la siesta con tu amante de turno.

Cuando muera
no te eches a llorar
échate el alma a la espalda
y mi amor a los pies
como aquel día.

Cuando muera
no te eches a llorar,
seré yo, la que llene con mi llanto
tus manos vacías.

Gloria Fuertes

Silvia Comes


Fundación Gloria Fuertes

viernes, marzo 04, 2016

He dormido


He dormido en el andén del metro,
—por miedo al despellejo de metralla—,
he dormido en el borde de la playa
y en el borde del borde del tintero.

He dormido descalza y sin sombrero
sin muñeca ni sábana de arriba
me he dormido sentada en una silla
—y amanecí en el suelo—.

Y la noche después de los desahucios
y los días después del aguacero,
dormía entre estropajos y asperones
en la tienda del tío chatarrero.

Crecí, me puse larga regordeta,
me desvelé, pero seguí durmiendo,
llegué a mocita dicen que a poeta,
y terminé durmiéndole al sereno.

Y a pesar de estos golpes de fortuna
ya veréis por qué tengo buen talante;
he dormido a las penas una a una,
y he dormido en el pecho de mi amante.

Gloria Fuertes

Silvia Comes

miércoles, octubre 14, 2015

Nana a la nena de la pena


Nana nena
(duerme pena).
Nana nena,
yo te acaricio
la melena.
Nana nena,
mañana serás
más buena.
Nana nena,
te acunan los hippies
del Sena.
Nana nena.
No dormiremos
la Nochebuena.
Ahora sí,
duerme nena
duerme pena
nana nena…
(¡La que se duerme soy yo!)

Gloria Fuertes

Silvia Comes

viernes, agosto 28, 2015

Nota biográfica




Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
a los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores
-no digo nombres-,
gracias a eso, pude sobrellevar mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta
-pero Dios y el botones saben que no lo soy-.
Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.

Gloria Fuertes
Fragmento de vídeo extraído del programa de RTVE, La mitad invisible

viernes, agosto 14, 2015

Silencio de nieve


Ante postura amorosa,
ante paciencia rebelde,
silencio de nieve.
Ante mi entrega diurna,
ante mi herida reciente,
silencio de nieve.

Cuando grito la injusticia,
silencio de nieve.
Cuando grito que te quiero,
nadie me entiende.

Llamo al amor por su nombre
llamo a la puerta de enfrente;
no me importa que me queme,
llamo a tu llama,
silencio de nieve.

Gloria Fuertes

Silvia Comes

Gloria Fuertes

jueves, junio 25, 2015

Casida a una casada


Mujer casada,
cansada
por el «ponte, venga, vamos, quiero».

Mujer casada,
desenamorada
por el «ponte, venga, vamos, quiero».

Mujer casada,
desilusionada
por el «ponte, venga, vamos, quiero».

Mujer casada,
cascada,
en cascada tu pelo
sobre el seno.
–Los sauces con ser sauces
no dan tal sensación de desconsuelo–.

Mujer casada,
sola
en cueros,
cual la mar en galerna
sedienta de ternura
golpeada por el oleaje
del «ponte, venga, vamos, quiero».

Gloria Fuertes

Silvia Comes

miércoles, junio 24, 2015

Viene la Ausencia


Viene la Ausencia
a llenarnos de piojos, de tristeza,
a meternos de patas en la acequia,
a comernos la paz de la despensa;
viene la Ausencia
y nos ultraja encima de la mesa,
y se acerca
a rozarnos las costras de su lepra,
se sacude su capa de miseria
y nos deja garrapatas de angustia
arácnidos de pena.
Viene la Ausencia
y nos deja de pasto de la niebla,
es decir, ahogados en la arena.

Y el deseo se viste de vino
y el vino de pena
y la pena de soledad
y la soledad se disfraza de tristeza
y la tristeza otra vez de soledad,
y la vecina de enfrente no entiende
nada de este carnaval.

Gloria Fuertes

Silvia Comes

domingo, abril 20, 2014

Letanía. Carta a la luna


Luna paliducha
hija de la noche
candil de desvelados
flor de luz.

A tu tallo regamos
los nocturnos llorantes
desamados constantes
los hijos de la luz.

¡Oh, diosa odiosa
para los nerviosos,
adorable camelia
para nos.

Yo tenía una deuda
contigo luna hermana,
jamás te escribí un verso
nunca reparé en ti,
(tenemos otras cosas
que cantar los poetas)
así en la tierra
como en el añil.

Pero tu puedes luna
(porque tienes poderes)
lánzanos tu energía
tus rayos de alcanfor,
sé para los sufrientes
pastilla de amoniaco
hechiza a los insomnes
lunáticos de amor. 

Gloria Fuertes

Silvia Comes

martes, abril 08, 2014

Carta-canción


Con la sonrisa rota
de una pedrada
escribo este poema
-no importa nada-.

Quien me tiró la piedra
-no escondió el arma-
dijo que se aburría
de mi mirada.

Con la sonrisa rota
-cierzo es la brisa-
por intentar robarte
a ti la prisa
me quedé sin un céntimo
de mi sonrisa.

Con la sonrisa rota
de una pedrada
perdí dientes de fe.
Tu desdentada.


Posdata:
Aún te echo de menos
-voy mejorando-;
echarte de menos es menos
que irte necesitando.

Gloria Fuertes

Silvia Comes

domingo, abril 06, 2014

En retaguardia


Hago poco o no hago nada.
La gente se está matando
mientras yo escribo sentada.
Bien nutrida, mal amada.

Hago poco o no hago nada,
coso y curo mis balazos
bien herida, mal amada.

Me duele lo de los otros
pero no puedo hacer nada
porque el dolor de mi cuerpo
me tiene paralizada.

(Puede llamar a la puerta...
¡Si tuviera una llamada,
si me dijese “te quiero”...!)

Compañero, camarada,
yo también sufro injusticia
por amor encarcelada.
No me merezco ser líder,
lucho cómoda, sentada.

Hago poco o no hago nada.

Cambio vendas,
me preocupo de MI herida,
hay mucho plomo en mis alas,
no puedo volar al monte,
-¡por si llama!-

Dejadme sola en la sala.
Dejadme cumplir condena,
-bastante tengo desgracia,
la gente se está matando
mientras escribo sentada-,
bien herida, mal amada.

Gloria Fuertes

Silvia Comes

jueves, agosto 31, 2006

Canción del que no quería mentir


Hemos de procurar no mentir mucho.
Sé que a veces mentimos para no hacer un muerto,
para no hacer un hijo o evitar una guerra.

De pequeña mentía con mentiras de azúcar,
decía a las amigas: "Tengo cuarto de baño"
—mi casa era pobre con el retrete fuera—.
"Mi padre es ingeniero" y era sólo fumista,
¡pero yo le veía ingeniero ingenioso!

Me costó la costumbre de arrancar la mentira,
me tejí un vestido de verdad que me cubre,
a veces voy desnuda.

Desde entonces me quedo sin hablar muchos días.

Gloria Fuertes

Aguaviva

sábado, agosto 05, 2006

El camello (auto de los reyes magos)


El camello se pinchó
con un cardo del camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.

Baltasar fue a repostar
más allá del quinto pino
e intranquilo el gran Melchor
consultaba su "Longinos"'.

¡No llegamos, no llegamos,
y el "Santo Parto" ha venido!
Son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido.

El camello cojeando
más medio muerto que vivo
va espeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
- Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.

A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay qué tristeza tan grande
en su belfo y en su tipo!

Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba,
ya cantaban pajarillos,
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.

No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos,
mientras el camello echado
le hace cosquillas al Niño.

Gloria Fuertes

Gloria Fuertes

viernes, agosto 04, 2006

Villancico


Ya está el niño en el portal
que nació en la portería,
San José tiene taller,
y es la portera María.

Vengan sabios y doctores
a consultarle sus dudas,
el niño sabelotodo
está esperando en la cuna.

Dice que pecado es
hablar mal de los vecinos
y que pecado no es
besarse por los caminos.

Que se acerquen los pastores
que me divierten un rato
que se acerquen los humildes,
que se alejen los beatos.

Que pase la Magdalena,
que venga San Agustín,
que esperen los reyes magos
que les tengo que escribir.

Gloria Fuertes

Paco Ibáñez

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