lunes, enero 01, 2007

Calambur


La axila vegetal, la piel de leche,
espumosa y floral, desnuda y sola,
niegas tu cuerpo al mar, ola tras ola,
y, lo entregas al sol; que le aproveche.

La pupila de Dios, dulce y piadosa,
dora esta hora de otoño larga y cálida,
y bajo su mirada tu piel pálida
pasa de rosa blanca a rosa rosa.

Me siento dios por un instante; os veo
a él, a ti, al mar, la luz, la tarde.
Todo lo que contemplo vibra y arde,
y mi deseo se cumple en mi deseo:
dore mi sol así las olas y la
espuma que en tu cuerpo canta, canta
-más por tus senos que por tu garganta-
do re mi sol la si la sol la si la.

Ángel González

Amancio Prada

Ángel González

3 comentarios:

Fernando dijo...

Hermosa manera de sentirse dios mirando las "naturalezas"...un abrazo.

Antoine Cassar dijo...

Preciosa, emocionante, altamente lírica la versión de Amancio Prada. Muchas gracias por ofrecérnosla.

Antoine Cassar
www.muzajk.info

Alfredo J. Ramos dijo...

Magnífica la voz de Amancio y algo más que muy ingeniosos los hallazgos fonético-musicales de Ángel González. ¡Cuánto dora ese sol y de qué diversos y confluyentes modos! Un sitio valioso, este blog.

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