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jueves, noviembre 07, 2024

Canción de amor nº 1



Qué bello paisaje
si con el trigo verde
o dorado se mezclasen
los amores, las faenas y los cantos
en un lecho grande
los que van y vienen
del amor al sudor
por un amanecer largo.

Ay lo que yo haría
con tu cuerpo tierno,
ay qué carreras locas
por las playas de tu vientre.

Sería el amor
igual que un juego
en el que todos jugaran
sin prisas y sin miedo
en un lecho grande
los que van y vienen
del sudor al amor
por un atardecer largo.

Amancio Prada





viernes, septiembre 06, 2024

Tengo en el pecho una jaula



Tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando
en una jaula
lo que yo canto.

El viento quisiera ser:
el viento que pasa y deja
un paisaje estremecido en tus ojos
y en el oído el eco.
El eco de una voz
que viene de muy lejos
y muy dentro de ti te canta
que eres tú también el viento cuando pasa.

Tengo en el pecho una jaula...

La noche quisiera ser:
La noche que con agujas de cristal
teje tus sueños
y el delirio que te enciende
cuando más sola estás
y nada esperas,
contigo a solas soñando
el negro sauce de la noche que te envuelve.

Tengo en el pecho una jaula...

La lluvia quisiera ser.
La lluvia mansa que cae
como un rumor de manzanas
en el desván de tu infancia lejos...
Y las primas jugando a casa casa
Para el ardor del alma
la lluvia fresca en el valle del silencio.

Pero tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando

Tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando,
en una jaula,
lo que yo canto.

Amancio Prada

Amancio Prada




sábado, mayo 20, 2017

Canción de amor número 2




Yo que tiritaba de frío
mojado por todas las lluvias
de todos los niños pobres
y de todos los mendigos
y tú, volcán de miel

Yo que estaba solo al fin
en medio de tanta gente
buscándote
y tú, como un bosque 
lleno de pájaros.

Llévame oculto en tu pelo,
llévame en tu cabello,
llévame junto a tus senos,
llévame.

Repósame en tus colinas amorosas,
llámame a tu fuente
donde el placer es húmedo
y corre, gacela blanca.

Tú que conoces mi cuerpo
por todos los caminos dulces
que has trazado con tus dedos
y con tu boca.

Lumbre de mis ojos cansados
de luchar con la niebla,
heridos mis pies
de tanto caer.
Comeré sonrisas de tu árbol.

Amancio Prada

Amancio Prada

María Jiménez